
En una fecha tradicionalmente asociada al amor romántico, el libro Heroínas de la Historia: Las Próceres Olvidadas, de la autora colombiana Ángela Granados Q., propone una lectura distinta de San Valentín: una que conecta los afectos con la memoria histórica y los procesos de Independencia en la Nueva Granada y América Latina.
La obra reúne más de cien historias de mujeres heroínas, protagonistas activas de los procesos independentistas, cuyas vidas han permanecido al margen del relato oficial. Dentro de ese amplio universo, el libro destaca ocho relatos reales de amor, considerados los más significativos, en los que los vínculos afectivos se cruzan con la guerra, la clandestinidad, la persecución política, el exilio y el sacrificio personal.
Estas historias revelan amores que parecen sacados de una película, pero que ocurrieron en escenarios reales de guerra, conspiración y destierro. Son relatos donde el vínculo afectivo permite comprender la dimensión humana de la Independencia, más allá de las fechas, los combates y los nombres que suelen ocupar el centro de la historia.
La publicación se sostiene en una premisa clara: las mujeres fueron actoras directas de la causa libertaria. Combatieron, conspiraron, espiaron, protegieron, educaron y sostuvieron los procesos independentistas desde múltiples frentes, asumiendo riesgos personales y consecuencias políticas que durante siglos permanecieron invisibilizadas.
Uno de los relatos más emblemáticos es el de Josefina Barba, protagonista de un romance imposible, al estilo de Romeo y Julieta. Separada de su prometido por la guerra, Josefina decidió no quedarse al margen de los acontecimientos: se infiltró entre tropas realistas, espió movimientos militares y emprendió un viaje extremo para llevar información clave al ejército patriota, poniendo su vida en riesgo tanto por amor como por la causa independentista.
Entre las ocho historias de amor destacadas se encuentra también la de Magdalena Ortega de Nariño, cuyo vínculo con Antonio Nariño estuvo marcado por la persecución, la ruina económica y el encarcelamiento, y en la que la lealtad y el acompañamiento se transformaron en una forma de resistencia política. Aparece igualmente Catalina Sánchez de Tejada, quien convirtió su casa en refugio clandestino para líderes patriotas, compartiendo con su esposo los riesgos de la conspiración y el destierro.
El libro aborda además amores atravesados por la épica política, como el de Manuela Sáenz y Simón Bolívar, una relación marcada por la complicidad estratégica, el activismo militar y el juicio social; o el de Estefanía Neira de Eslava, quien utilizó su oficio de modista para espiar a los realistas y fue fusilada tras negarse a delatar a su esposo y a las tropas patriotas.
Las ocho historias se completan con relatos donde el amor adopta otras formas: el amor por la palabra y la libertad en Manuela Espejo; el amor convertido en música y mensaje político en Cecilia Mujica; y el amor por la educación y la formación femenina en María Clemencia Caycedo y Vélez, pionera en la creación de espacios educativos para mujeres.
Heroínas de la Historia: Las Próceres Olvidadas es un libro ilustrado, con una propuesta visual que acompaña una narrativa cercana y documentada. Esta combinación permite tender un puente entre la memoria histórica y el lector contemporáneo, invitando a reflexionar, especialmente en una fecha como San Valentín, sobre el amor no solo como sentimiento íntimo, sino como una fuerza que también hizo historia.
Con esta obra, Ángela Granados Q. reafirma su compromiso con una memoria más amplia e inclusiva, en la que las mujeres, sus decisiones, afectos y sacrificios, ocupan el lugar que les corresponde dentro del relato de la Independencia.






