Representantes del Gobierno Nacional y del Gobierno de Bogotá, clínicas y prestadores de servicios de salud, academia, profesionales del sector, industria farmacéutica y sector privado suscribieron la Gran Alianza por el Autocuidado.
Se trata de una iniciativa multisectorial que busca promover una cultura de prevención y avanzar hacia la incorporación del autocuidado como un componente estructural de la política de salud en Colombia.
El acuerdo fue suscrito en el marco de la Cumbre Anual de Autocuidado “liderando el futuro de la prevención”, organizada por la Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia, con el apoyo de Bayer, Haleon, Kenvue, Elli Lilly y Pfizer, como un espacio de articulación entre diferentes actores alrededor de una agenda común de prevención, educación y corresponsabilidad en salud.
La Alianza parte de una premisa compartida: el autocuidado es una herramienta para promover la salud, prevenir enfermedades, fortalecer la capacidad de las personas para tomar decisiones informadas y contribuir a la sostenibilidad del sistema de salud. Para avanzar hacia una verdadera cultura de prevención, el documento plantea la necesidad de una acción coordinada entre Gobierno, Congreso, autoridades sanitarias, gobiernos territoriales, academia, profesionales de la salud, sociedad civil y sector privado.
Uno de los principales compromisos es impulsar la construcción de una Política Nacional de Autocuidado, articulada con la Atención Primaria en Salud y las políticas de promoción y prevención. La propuesta plantea incorporarla en el Plan Nacional de Desarrollo, los planes territoriales de salud y otros instrumentos de planeación, con objetivos, acciones, indicadores y mecanismos de seguimiento que permitan darle continuidad en todo el país.
La hoja de ruta también propone una estrategia nacional de alfabetización en salud, orientada a fortalecer las capacidades de las personas para acceder, comprender, evaluar y utilizar información clara, confiable y basada en evidencia. Esto incluye alfabetización digital y mediática, acciones para enfrentar la desinformación y una mayor articulación entre los sectores de salud y educación, profesionales de la salud, academia, medios de comunicación, sociedad civil y sector privado.
Otro de los ejes es fortalecer la prevención y los hábitos de autocuidado durante todo el curso de vida, desde la infancia hasta la vejez. La iniciativa contempla acciones relacionadas con hábitos saludables, salud oral, cuidado de la piel y prevención y detección temprana de enfermedades crónicas y otras condiciones de alto impacto, con especial alcance en poblaciones rurales, vulnerables y con mayores barreras de acceso a los servicios de salud.
La Alianza propone además priorizar la vacunación del adulto como una inversión en prevención, especialmente para adultos mayores y personas con comorbilidades o factores de riesgo. El objetivo es prevenir enfermedades inmunoprevenibles, reducir complicaciones y hospitalizaciones, preservar la calidad de vida y contener costos futuros para el sistema de salud.
En materia regulatoria, los firmantes plantean modernizar las reglas aplicables a medicamentos de venta libre, suplementos dietarios y demás productos y soluciones de autocuidado, fortaleciendo las capacidades regulatorias y tecnológicas del INVIMA mediante digitalización, simplificación de trámites, interoperabilidad y adopción de buenas prácticas internacionales.
La agenda también busca ampliar el acceso seguro y equitativo al autocuidado, particularmente en territorios y poblaciones con mayores barreras de acceso al sistema de salud, y fortalecer el papel de profesionales de la salud, farmacias, droguerías y otros actores cercanos a las comunidades como aliados para la educación, orientación y prevención.
En paralelo, la Gran Alianza plantea reforzar la confianza y seguridad en los entornos físicos y digitales frente a la falsificación, adulteración, contrabando y comercialización irregular de productos para la salud, mediante mayor trazabilidad, vigilancia de los canales y fortalecimiento de las capacidades institucionales de inspección y control.
Finalmente, la iniciativa propone generar evidencia sobre el impacto sanitario, social y económico del autocuidado, incluida su contribución a reducir consultas y hospitalizaciones evitables, mejorar la productividad, liberar capacidad asistencial y fortalecer la sostenibilidad del sistema de salud. Asimismo, plantea consolidar un espacio permanente de articulación multisectorial para desarrollar las líneas de trabajo, promover iniciativas conjuntas y hacer seguimiento periódico a los avances de la Alianza.





