Durante este mes, la división de alojamiento y servicios públicos continuaría presionando al alza la inflación. Esto no solo por el comportamiento de los arriendos, sino también por incrementos adicionales en la administración de propiedades horizontales, en línea con el aumento del salario mínimo.
Asimismo, prevemos un repunte relevante en los servicios públicos, especialmente en electricidad, cuya tarifa aumentó 13% en Bogotá durante el mes, tras tres meses consecutivos de reducciones.
Por su parte, la división de alimentos seguiría ejerciendo presiones alcistas sobre la inflación, como efecto de la ola invernal, particularmente en los alimentos perecederos.
De igual forma, la división de restaurantes y hoteles continuaría aportando al incremento de los precios, también como consecuencia del aumento del salario mínimo, aunque a un ritmo menor que el observado en enero y febrero.
En contraste, el principal alivio provendría de la división de transporte, debido a la reducción de 500 pesos en el precio de la gasolina. Con ello, la inflación anual se ubicaría en 5,62% en marzo.
Sin embargo, tenemos un sesgo a la baja frente a nuestro pronóstico de marzo, asociado a una posible menor impacto del incremento del salario mínimo en los rubros más afectados por este —como comidas fuera del hogar, administración de propiedades horizontales y servicio doméstico—. Esto se alinea con las expectativas de los analistas, que anticipan una variación mensual inferior.
Mantenemos nuestra proyección de que la inflación total cerrará 2026 en 6,5%. A las presiones ya identificadas —incremento del salario mínimo, efectos de la ola invernal, ajustes en arriendos, aumento en el precio del gas y persistencia de la demanda interna— se suman riesgos adicionales, como el conflicto en Medio Oriente y una mayor probabilidad de fenómeno de El Niño en la segunda mitad del año.
No obstante, revisamos a la baja nuestra proyección de inflación sin alimentos para el cierre de 2026, que pasa de 6,7% a 6,5%. Asimismo, proyectamos que tanto la inflación total como la inflación sin alimentos convergerán a 5,0% en 2027.






