
Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y la República de Colombia anunciaron el 20 de septiembre de 2026 la llegada al país de asistencia humanitaria proporcionada por los EAU, en respuesta al terremoto que afectó el territorio nacional el 10 de agosto de 2026.
Este envío se realiza en el marco de la asistencia humanitaria urgente por un valor de 10 millones de dólares, anunciada por Su Alteza el Jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, Presidente de los EAU, en los días posteriores al desastre. El envío incluye alimentos, así como artículos de higiene y productos de limpieza, seleccionados de acuerdo con las necesidades identificadas por las autoridades colombianas competentes entre las comunidades afectadas y adquiridos por los EAU en los mercados de la República del Paraguay.
Su Excelencia el Dr. Tareq Al Ameri, Presidente de la Agencia de Ayuda de los EAU, señaló que la llegada del envío representa un paso importante en la materialización del compromiso de asistencia humanitaria de 10 millones de dólares asumido por los EAU.
Reafirmó la solidaridad de los EAU con el Gobierno y el pueblo de Colombia mientras continúan sus esfuerzos de recuperación y estabilización, y destacó el compromiso de los EAU de seguir siendo un socio firme a medida que las necesidades evolucionen de la asistencia de emergencia hacia la rehabilitación y la reconstrucción. Asimismo, añadió que los EAU mantendrán una estrecha coordinación con las autoridades colombianas para garantizar que la asistencia llegue a las comunidades que más la necesitan.
Por su parte, Su Excelencia Dr Omar Bula, Ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, declaró: “La llegada de esta asistencia humanitaria constituye una demostración tangible de la sólida amistad y la estrecha cooperación que unen a Colombia y los Emiratos Árabes Unidos. En nombre del Gobierno de Colombia, expresamos nuestro sincero agradecimiento por este gesto de solidaridad con las comunidades afectadas por el terremoto”.
Ambos Gobiernos consideran que este envío constituye un paso hacia el cumplimiento del compromiso anunciado tras el terremoto y un ejemplo de cómo los recursos destinados a la asistencia humanitaria pueden articularse eficazmente con las capacidades productivas y logísticas regionales, a fin de garantizar que la ayuda llegue a las comunidades afectadas de manera más rápida y eficiente.





