INVITADA ESPECIAL
Juliana Guerrero – Administradora de Empresas –, profesional con doble titulación y Relaciones Públicas. Actualmente se desempeña como Gerente Comercial y de Mercadeo de Ovejo Burgers & Drinks, donde lidera la estrategia comercial y de posicionamiento de la marca.
Desde su rol, está a cargo del desarrollo de eventos, alianzas estratégicas y acciones de mercadeo orientadas al crecimiento, la visibilidad y la conexión de la marca con nuevos públicos.
Ovejo -Burgers & Drinks- se prepara para una de las semanas más relevantes de su calendario operativo con una estrategia que combina expansión, colaboración gastronómica y alto volumen de ventas.
La marca proyecta superar las 28.000 hamburguesas vendidas durante Burger Master 2026, un incremento significativo frente a las 21.000 unidades comercializadas en la edición anterior entre sus sedes de Zona T y Calle 118. Este objetivo coincide con la apertura oficial de Ovejo 140 en Cedritos, movida que responde a la necesidad de acercarse a una base de clientes consolidada en el norte de Bogotá.
Burger Master, que concentra una alta demanda en un periodo reducido, se ha convertido en una plataforma clave para la marca. Durante la edición pasada, Ovejo registró un aumento sustancial en tráfico físico, alcance digital y visibilidad en medios, variables que ahora busca potenciar a través de una propuesta que articula experiencia, producto y narrativa de marca.
Esa evolución también se refleja en el desarrollo de su producto insignia para esta edición: la Big Band Burger. Concebida como una construcción colectiva, la hamburguesa integra doble carne smash, doble capa de queso —white smoked cheddar y cheddar americano—, tocineta ahumada glaseada en miel, mermelada de tomates rostizados, mayonesa chipotle Dijon y pan pretzel. Cada componente responde a una función específica dentro de la estructura del producto, logrando un equilibrio entre perfiles dulces, salados y ahumados, así como una interacción precisa de texturas.
“El concepto parte de la lógica de una gran banda musical, donde cada elemento tiene un rol definido y el resultado depende de la armonía del conjunto”, explica Juliana Guerrero, gerente comecia de Ovejo. La analogía no es gratuita: la música forma parte del ADN del restaurante-bar, que ha construido su propuesta alrededor de la experiencia social, la curaduría musical y el consumo compartido.
Uno de los hitos más relevantes de esta edición es la colaboración con el chef Álvaro Clavijo, cuyo restaurante es reconocido como el mejor de América Latina, según el listado Latin America’s 50 Best Restaurants. La alianza responde a una intención estratégica de elevar el estándar técnico del producto sin perder la identidad de marca. “Buscábamos llevar una hamburguesa clásica a un nivel superior desde la técnica y el detalle, manteniendo una experiencia cercana y accesible”, señala Guerrero.
El proceso de desarrollo tomó cerca de un mes e involucró pruebas intensivas en ingredientes, proporciones y técnicas. Se evaluaron más de 20 tipos de queso, diferentes formulaciones de pan y múltiples versiones de salsas y toppings.
La mermelada de tomates rostizados se planteó como un elemento diferenciador al aportar un contraste controlado entre dulzor y acidez, mientras que la tocineta fue sometida a procesos de ahumado propios para garantizar profundidad de sabor.
Desde la perspectiva de negocio, esta colaboración representa un valor agregado tangible para el consumidor final. Permite acceder a una experiencia de alta cocina en un formato de consumo masivo, dentro de un entorno diseñado para la socialización. “El cliente puede probar una propuesta construida junto a uno de los chefs más influyentes de la región, en un espacio pensado para compartir y relajarse”, destacan desde la marca.
El rol de Burger Master dentro de la estrategia anual de Ovejo trasciende el volumen de ventas. Durante esa semana, la operación recibe cerca de 20.000 visitantes, lo que convierte el evento en un catalizador de posicionamiento y construcción de comunidad. En ese contexto, la apertura de la sede en Cedritos adquiere una relevancia particular, al integrarse como punto de captación de nuevos públicos y extensión territorial de la marca.
“Burger Master es la plataforma ideal para presentar el nuevo punto y generar tráfico desde el primer día”, afirman. La ubicación responde a una lógica de expansión hacia zonas con alta concentración de clientes potenciales, especialmente entre la Calle 127 y sectores aledaños. La compañía ha definido un plan de crecimiento que contempla la apertura de nuevas sedes cada 18 a 24 meses, con miras a consolidar presencia en distintas zonas de Bogotá y eventualmente en otras ciudades.
En términos de propuesta de valor, Ovejo ha construido un posicionamiento como restaurante-bar enfocado en la experiencia integral. Su modelo combina oferta gastronómica, bebidas, eventos deportivos y música en vivo, configurando un espacio de encuentro que busca fomentar la recurrencia. Este enfoque se traduce en indicadores de permanencia y ticket promedio que superan los estándares del segmento casual dining.






